Historia de El Santo
San Fermín nació en Pamplona, siendo según parece, hijo de Firmo y Eugenia. Cuando este nació, todavía el cristianismo no estaba extendido en Navarra. Sus padres pertenecían a la aristocracia Navarra siendo su padre un alto funcionario de esta.

No hay datos fiables de esto pero nos cuenta la leyenda que sus padres aunque paganos, sentían un gran fervor religioso. La tradición cuenta también que el presbítero Honesto fue mandado a Pamplona en el siglo III por San Saturnino para evangelizarla, y fue entonces cuando la familia se convirtió al cristianismo.
Fermín fue bautizado por San Saturnino en el lugar donde hoy se encuentra el "Pocico de San Cernín".
A los 10 años, este ya habla en público y causa una gran admiración entre las personas que le escuchaban, siendo entonces cuando sus padres deciden mandarle a Tolosa, donde se pone a las órdenes de Honorato, el obispo y sucesor de San Saturnino. Este lo consagró como obispo de su ciudad natal.
Posteriormente es enviado a Toulouse (Francia) donde a pesar de la persecución a la que se estaba sometiendo al cristianismo este bautizó a más de 3000 personas.
Tras pasar por Toulouse, Beauvais, Países bajos. al final conoce el martirio, al serle cortada la cabeza en la cárcel de Amiens.
San Fermín, según la tradición, fue el primer obispo de Pamplona, aunque no se tiene documentación del culto a su persona hasta el siglo XII. Actualmente es co-patrón de Navarra junto a San Francisco Javier. |