San Fermín
El Encierro

Encierro de Iruñea
Los encierros de Pamplona surgieron por la necesidad de trasladar a los toros que iban a ser lidiados en la corrida de la tarde hasta la plaza. De ahí viene el nombre del encierro, ya que los toros eran "encerrados" en dicha plaza.
A finales del siglo XIX con la llegada del ferrocarril, en la mayoría de pueblos y ciudades esta tradición desapareció, pero en Pamplona, por el contrario, se hizo fuerte la tradición del encierro, dado la satisfacción que daba a las gentes de Pamplona el correr delante de los toros.
Los toros entraban por la zona de la Rochapea a la ciudad. De ahí por la cuesta de Santo Domingo llegaban hasta la Plaza de la fruta (actual Plaza del Ayuntamiento) y cruzando Chapìtela hasta la Plaza del Castillo, primera Plaza de toros.
Delante de los toros iba el abanderado montado en un caballo. Según parece, era un gran honor en la Pamplona del siglo XIX ser el abanderado. Era función del abanderado al margen de enseñar el recorrido a los toros, el comprobar el estado de estos así como llevar la bandera en la procesión del 7 de Julio.
La primera referencia a los encierros data de 1732. Según estos escritos, los toros hacían el recorrido por la ciudad mientras eran golpeados con palos por las personas que se arremolinaban por los laterales del recorrido, llegando así algunos toros heridos a la antigua Plaza. Esto creó un problema ya que los toros que llegaban heridos no podían ser lidiados a la tarde con lo que el ayuntamiento de Pamplona, comenzó a multar a las personas que golpeaban a los astados.
Un buen día, ante la prohibición de golpear a los animales, una persona decidió ponerse a correr delante de los toros, siendo así la primera carrera del encierro.
A finales del siglo XIX el encierro era una tradición que estaba bastante extendida entre los habitantes de Pamplona, pero no tenía nada que ver con la situación actual. Prueba de ello es que el encierro ni siquiera estaba regulado por aquel entonces y la primera noticia de que un encierro es anunciado públicamente data de finales del siglo XIX.
La primera plaza de toros fija se levantó en 1852, donde hoy en día se sitúa el teatro Gayarre. Esto incrementó el recorrido del encierro. A partir de entonces en vez de subir por Chapitela hasta la Plaza del Castillo, se empezó a subir por la Estafeta.
Por aquellos años el recorrido del encierro creó muchos tiras y aflojas entre los ciudadanos de Pamplona y los representantes municipales. Desde que se levantó la Plaza de Toros, los políticos querían que los toros Irian por San Nicolás (a la par de la actual San Ignacio) al ser este recorrido más corto y acarrear menos peligros. A pesar de que los corredores se opusieron a dicho cambio, los representantes municipales modificaron el recorrido durante unos años. La oposición ciudadana cada vez se hizo más fuerte y los políticos, al final, cedieron.
Así en 1867 se recuperó el recorrido anterior y en ese mismo año también se pusieron las primeras normas respecto a los corredores, público y curiosos que iban al encierro.
Un día de Agosto de 1921, un fuego provocado destruyó la Plaza de Toros. Tras este lamentable hecho los obreros se pusieron rápidamente a trabajar en una nueva plaza y así el 7 de Julio de 1922 se inauguró la nueva Plaza de Toros.
Esta nueva Plaza volvió a modificar el recorrido del encierro obligando así al final de la Estafeta a girar a mano izquierda. Este es el recorrido actual.
En los últimos años ha surgido una iniciativa que intenta plasmar una realidad que en gran medida es ocultada, el Euskera y el cántico del encierro se hace en los dos idiomas oficiales.
PROPUESTA SOBRE EL CÁNTICO DEL ENCIERRO

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